Olha Emialyanchyk
Olha Tarasevich
Viktoryia Mikhno
Liubou Sivurova
Katsiaryna Akimova
Nos desviamos un poco del estilo musical recorrido en las últimas incursiones, y las de este blog en general, para buscar aventuras a través del mediterráneo pero continuando con esta saga de trabajos de reconstrucción histórica de instrumentos y el acercamiento a melodías y cantos perdidos hace siglos.
Dejamos "estacionado" nuestro drakkar por un momento, abordamos un trirreme y navegamos en el tiempo hacia la antigua Grecia, llegando a puerto al año 450 a. C. en puntual horario para el banquete de un simposio ateniense acompañados de música procedente de exóticos instrumentos tales como el aulos, Salpinx, kithara, barbitón, rombo, sistro, tympanon, crótalos, entre otros, reconstruidos para este siglo XXI en base a pinturas en diversos objetos de alfarería, vasijas, descripciones en textos, instrumentos exhibidos en museos o tomando como referencia otros similares que se siguen utilizando en el folclore de los países de la región; el sonido y acento propios del idioma griego antiguo para deducir el ritmo, duración y tono de las canciones, recreadas para esta ocasión en base a distintas fuentes literarias, poemas y, en mayor medida, por la herencia-influencia mejor documentada en la música medieval. Datos
como reportes sobre las competiciones artísticas de la época, cuyo
virtuosismo por parte de los músicos era premiado, reconocido y venerado
por el público, también sirvieron de referencia.
Toda esta información en el ilustrativo y muy explicativo libro que acompaña el cd y en el que podemos descubrir datos tan interesantes como el que describe la reconstrucción del sistro utilizado, que a falta de un modelo de la Grecia clásica que haya sobrevivido, se utilizó el hallado en la cámara mortuoria de Tutankamón, respetando la misma aleación de oro plata y bronce usada por los antiguos egipcios.
Un auténtico viaje a la historia...
El maestro catalán de la música medieval y fundador de Hespèrion XXI se adentra de lleno en el repertorio musical celta con melodías irlandesas y escocesas para un instrumento no típico de esa música, la viola da gamba, seleccionando 29 melodías de un manuscrito encontrado en la Biblioteca de Manchester en 1970. Acercándose a esta música en el contexto histórico en el que fueron creadas en cuanto a ejecución y sonoridad del instrumento, sin los modernismos de la música folk más actual o comercial, más bien interpretándola desde el punto de vista de la música clásica barroca y renacentista, de la manera más próxima a la época y a las formas en las que originalmente fueron interpretadas y recopiladas para dicho instrumento.